EtimologÃa de la palabra “Chucha”
Según Joan Corominas en su Diccionario CrÃtico Etimológico de la lengua Castellana la palabra Chucha deriva de Church- raÃz de creación expresiva y parcialmente onomatopéyica.
“En Chile y en otras partes de América se dice la chucha, que no es de procedencia aborigen como sugiere Lenz en su Diccionario, 317 sino creación expresiva paralela a chocho. Es verdad que chucha, como nombre de una almeja que segrega un humor rojo, como sanguinolento, ya aparece en Cieza de León (1553) como propio de Panamá y que Fernández de Oviedo compara estas almejas, sin citar su nombre, con la mujer que menstrúa, pero claro que el nombre de chucha se lo darÃan los españoles por comparación con la vulva, que ya entonces se llamarÃa asÔ.
Que ya entonces se llamara chucha la vulva, resta por averiguarlo. El mismo Corominas no está seguro. De ahà que use el potencial.
En el segundo capÃtulo de La Crónica del Perú de Pedro Cieza de León, consta el lugar que Corominas menciona, a saber “por la costa junto a las casas de la ciudad hallan en la arena unas almejas muy menudas que llaman Chucha, de la cual hay gran cantidad “Léase en el Diccionario Etimológico y comparado del Kichua del Ecuador de Manuel Moreno Mora que Chucha procede del quiche Chu, Chuch, madre y el maya chaan, vagina, etimologÃa demasiado bella para ser cierta.(Manuel Moreno Mora “Diccionario Etimológico y Comparado del Kichua del Ecuador. 1955).
Fray Domingo de Santo Tomás en su Lexicón o Vocabulario de La Lengua General del Perú publicación vallisoletana de 1560, registra chuccha con el sentido del cabello.
“En el caso de un proceso de sexualización a partir del significado del “cabello” dice RodrÃguez Castelo – se tratarÃa de una trasferencia de significante en virtud de una sinécdoque asimilable a la parte por el todo; la pilosidad que recubre la vulva , por la vulva misma y el sexo femenino. Ha de advertirse que tal pilosidad es muy escasa y hasta nula en la mujer indÃgena. ( Hernán RodrÃguez Castelo “Léxico Sexual Ecuatoriano Latinoamericano”. 1979).No me convence la presunción de RodrÃguez Castelo.
En Colombia, según Restrepo llaman chucha a la zarigüeya “que en noches oscuras y lluviosas pone pánico en los gallineros” “Es voz quechua” y seguramente porque zarigüeya tiene cola serpentiforme, se dice rabo de chucha a una serpiente venenosa de unos setenta centÃmetros. ( Roberto Restrepo. “Apuntaciones Idiomáticas y Correcciones del Lenguaje- 1940).
Según el diccionario de la Academia, chucha era el nombre que los indÃgenas de Tierra Firme daban a la zarigüeya.
Valdizan informa que en algunas provincias peruanas llaman chucha a la zorra mochilera y añade que hoy se usa dicha voz “coprolálicamente” para designar la vulva.
Pero yo creo que chucha en calidad de verbum sórdidum, sea la misma voz designativa de zorra. TratarÃase mas bien de un homónimo, y aunque es cierto que zorra como obscenidad léxica vale lo que chucha, serÃa difÃcil demostrar, primero, que fue precisamente el aborigen chucha el que se obscenizó, y segundo que se obscenizó también, por contagio, lo que ese término nombraba: la zorra.
“Zorra por vulva –dice RodrÃguez Castelo- debe relacionarse, sin duda con el sentido, muy extendido en Ecuador y América Latina de zorra por puta, por sugestivo proceso metonÃmico.
Si chucha, como designación de vulva, tuviera origen quechua, serÃa la única voz realmente importante y difundida de tal origen en todo el léxico sexual hispanoamericano. No por ello, claro está hemos de desechar la procedencia quechua del vocablo; pero al menos a mi tal singularidad me hace dudar.
Que sea creación expresiva, como dice Corominas, es posible, Pero ¿y si chucha por sexo de mujer concretamente por el binomio vulva- vagina, es homónimo de otra etimologÃa?. Corominas al ventilar chocho (caduco, que chochea), dice que hay significados especiales de esta voz que tal vez deban juzgarse como homónimos de distinto origen: por ejemplo el chocho sexual.
Habrá que expresar, pues, la duda que como se ha visto despierta el origen de chucha por sexus femÃneo (sexus en sentido pliniano) mediante el consabido asterisco que precede a una forma hipotética en las etimologÃas.
Nota bene: En España suele decirse y en otros paÃses también Chuchita como hipocorÃstico de Jesusa. Ojo con no exportar fácilmente el diminutivo, porque hay sitios y son muchos, donde chucha es palabra obscena. ( Humberto Toscano “Hablemos de Lenguaje”).
“Un dato: existe un pez, de la familia de la raya, pez cartilaginoso de forma triangular. Tiene, como la raya, un color blanco en la parte inferior y el dorso gris punteado. Se le llama Chucho en las Antillas (Colaboración del Doctor Carlos Alberto SeguÃn al Doctor Denegri el 9 de Julio de 1980).
El sufijo aumentativo –”ón” indica abundancia cuando forma adjetivos derivados de substantivos que designan partes del cuerpo: cabezón, barrigón. Pero en el caso de chucha el aumentativo chuchón encarece la cuantÃa de la cosa; verbigracia, “un chuchón de “plata” (muchÃsimo dinero), un chuchón de gente ( muchÃsima gente) Entre nosotros se prefiere magnificar el sustantivo chucha con el sufijo aza: chuchaza, cuanto más si la tal ostenta población pendejÃstica y tupida.
Chucha tiene como carajo, dos funciones: substantiva e interjectiva. En el Perú se usa carajo exclusivamente como interjección, por que entre nosotros a nadie se le ocurre llamar asà al órgano sexual masculino. Chucha en cambio conserva las dos funciones, aunque naturalmente prevalece la interjectiva. Y es lógico, porque lo emotivo viaja con la velocidad de la luz; lo ideativo, no,. Cuando proferimos una interjección, nos descargamos emotivamente. Y sólo la proferimos como decÃa Bentley, cuando no podemos hablar o cuando no queremos. Las interjecciones expresan emociones, no ideas.
Derivado de chucha es el pronominal enchucharse, con que se designa la acción y efecto de enamorarse un hombre perdidamente de una mujer por los solos atributos fÃsicos de ella, particularmente los sexuales y especialmente el atributivo genital que se nombra con la voz chucha.
Cuando a la mujer le pasa con la pinga lo que al hombre con la chucha la mujer se empinga. El empingamiento es tan aparatoso como el enchuchamiento, pero esta menos difundido.
Indiquemos finalmente que de un hombre maldito, jodido y abusivo, se dice que es un chucha, expresión sintetizadora del carácter terrible que desde tiempo inmemorial atribuye el pueblo al órgano sexual femenino, al cual se lo imagina dentado y devorador. Los enchuchados podrÃan decir, juntamente con Weininger que el hombre tiene un pene, pero la vagina tiene una mujer.
Doctor: Marco Aurelio Denegri
Los mamÃferos de este orden son marsupiales muy antiguos (Cretácico), originarios de América que luego migraron a Australia a través del Antártico.
Las chuchas (zarigüeyas) son animales nocturnos, tienen los ojos grandes, las orejas desprovistas de pelo y el pulgar se opone al resto de los dedos, algunos de los cuales están unidos (didáctilo). El olfato es muy desarrollado.
Las crÃas de las chuchas nacen inmaduras, terminan de desarrollarse en la bolsa ventral (marsupio), donde se encuentran las mamas. El macho de la chucha tiene dos penes y la hembra tiene las dos vaginas correspondientes (vagina bicornada).
Este marsupial no tiene pómulos, carece del hueso cigomático, sus dientes son permanentes, no muda de dentición. Tiene 5/4 incisivos (poliprotodoncia) y el paladar posee cavidades.
Algunas especies son venenosas. Las chuchas son marsupiales gregarios, se pueden ver en grupos en los árboles como los Primates. Se hacen las muertas en caso de ser atacadas (possum).
En Colombia se pueden observar 30 especies de marsupiales, clasificadas en cuatro familias.
EtimologÃa de la palabra “Chucha”
Según Joan Corominas en su Diccionario CrÃtico Etimológico de la lengua Castellana la palabra Chucha deriva de Church- raÃz de creación expresiva y parcialmente onomatopéyica.
“En Chile y en otras partes de América se dice la chucha, que no es de procedencia aborigen como sugiere Lenz en su Diccionario, 317 sino creación expresiva paralela a chocho. Es verdad que chucha, como nombre de una almeja que segrega un humor rojo, como sanguinolento, ya aparece en Cieza de León (1553) como propio de Panamá y que Fernández de Oviedo compara estas almejas, sin citar su nombre, con la mujer que menstrúa, pero claro que el nombre de chucha se lo darÃan los españoles por comparación con la vulva, que ya entonces se llamarÃa asÔ.
Que ya entonces se llamara chucha la vulva, resta por averiguarlo. El mismo Corominas no está seguro. De ahà que use el potencial.
En el segundo capÃtulo de La Crónica del Perú de Pedro Cieza de León, consta el lugar que Corominas menciona, a saber “por la costa junto a las casas de la ciudad hallan en la arena unas almejas muy menudas que llaman Chucha, de la cual hay gran cantidad “Léase en el Diccionario Etimológico y comparado del Kichua del Ecuador de Manuel Moreno Mora que Chucha procede del quiche Chu, Chuch, madre y el maya chaan, vagina, etimologÃa demasiado bella para ser cierta.(Manuel Moreno Mora “Diccionario Etimológico y Comparado del Kichua del Ecuador. 1955).
Fray Domingo de Santo Tomás en su Lexicón o Vocabulario de La Lengua General del Perú publicación vallisoletana de 1560, registra chuccha con el sentido del cabello.
“En el caso de un proceso de sexualización a partir del significado del “cabello” dice RodrÃguez Castelo – se tratarÃa de una trasferencia de significante en virtud de una sinécdoque asimilable a la parte por el todo; la pilosidad que recubre la vulva , por la vulva misma y el sexo femenino. Ha de advertirse que tal pilosidad es muy escasa y hasta nula en la mujer indÃgena. ( Hernán RodrÃguez Castelo “Léxico Sexual Ecuatoriano Latinoamericano”. 1979).No me convence la presunción de RodrÃguez Castelo.
En Colombia, según Restrepo llaman chucha a la zarigüeya “que en noches oscuras y lluviosas pone pánico en los gallineros” “Es voz quechua” y seguramente porque zarigüeya tiene cola serpentiforme, se dice rabo de chucha a una serpiente venenosa de unos setenta centÃmetros. ( Roberto Restrepo. “Apuntaciones Idiomáticas y Correcciones del Lenguaje- 1940).
Según el diccionario de la Academia, chucha era el nombre que los indÃgenas de Tierra Firme daban a la zarigüeya.
Valdizan informa que en algunas provincias peruanas llaman chucha a la zorra mochilera y añade que hoy se usa dicha voz “coprolálicamente” para designar la vulva.
Pero yo creo que chucha en calidad de verbum sórdidum, sea la misma voz designativa de zorra. TratarÃase mas bien de un homónimo, y aunque es cierto que zorra como obscenidad léxica vale lo que chucha, serÃa difÃcil demostrar, primero, que fue precisamente el aborigen chucha el que se obscenizó, y segundo que se obscenizó también, por contagio, lo que ese término nombraba: la zorra.
“Zorra por vulva –dice RodrÃguez Castelo- debe relacionarse, sin duda con el sentido, muy extendido en Ecuador y América Latina de zorra por puta, por sugestivo proceso metonÃmico.
Si chucha, como designación de vulva, tuviera origen quechua, serÃa la única voz realmente importante y difundida de tal origen en todo el léxico sexual hispanoamericano. No por ello, claro está hemos de desechar la procedencia quechua del vocablo; pero al menos a mi tal singularidad me hace dudar.
Que sea creación expresiva, como dice Corominas, es posible, Pero ¿y si chucha por sexo de mujer concretamente por el binomio vulva- vagina, es homónimo de otra etimologÃa?. Corominas al ventilar chocho (caduco, que chochea), dice que hay significados especiales de esta voz que tal vez deban juzgarse como homónimos de distinto origen: por ejemplo el chocho sexual.
Habrá que expresar, pues, la duda que como se ha visto despierta el origen de chucha por sexus femÃneo (sexus en sentido pliniano) mediante el consabido asterisco que precede a una forma hipotética en las etimologÃas.
Nota bene: En España suele decirse y en otros paÃses también Chuchita como hipocorÃstico de Jesusa. Ojo con no exportar fácilmente el diminutivo, porque hay sitios y son muchos, donde chucha es palabra obscena. ( Humberto Toscano “Hablemos de Lenguaje”).
“Un dato: existe un pez, de la familia de la raya, pez cartilaginoso de forma triangular. Tiene, como la raya, un color blanco en la parte inferior y el dorso gris punteado. Se le llama Chucho en las Antillas (Colaboración del Doctor Carlos Alberto SeguÃn al Doctor Denegri el 9 de Julio de 1980).
El sufijo aumentativo –”ón” indica abundancia cuando forma adjetivos derivados de substantivos que designan partes del cuerpo: cabezón, barrigón. Pero en el caso de chucha el aumentativo chuchón encarece la cuantÃa de la cosa; verbigracia, “un chuchón de “plata” (muchÃsimo dinero), un chuchón de gente ( muchÃsima gente) Entre nosotros se prefiere magnificar el sustantivo chucha con el sufijo aza: chuchaza, cuanto más si la tal ostenta población pendejÃstica y tupida.
Chucha tiene como carajo, dos funciones: substantiva e interjectiva. En el Perú se usa carajo exclusivamente como interjección, por que entre nosotros a nadie se le ocurre llamar asà al órgano sexual masculino. Chucha en cambio conserva las dos funciones, aunque naturalmente prevalece la interjectiva. Y es lógico, porque lo emotivo viaja con la velocidad de la luz; lo ideativo, no,. Cuando proferimos una interjección, nos descargamos emotivamente. Y sólo la proferimos como decÃa Bentley, cuando no podemos hablar o cuando no queremos. Las interjecciones expresan emociones, no ideas.
Derivado de chucha es el pronominal enchucharse, con que se designa la acción y efecto de enamorarse un hombre perdidamente de una mujer por los solos atributos fÃsicos de ella, particularmente los sexuales y especialmente el atributivo genital que se nombra con la voz chucha.
Cuando a la mujer le pasa con la pinga lo que al hombre con la chucha la mujer se empinga. El empingamiento es tan aparatoso como el enchuchamiento, pero esta menos difundido.
Indiquemos finalmente que de un hombre maldito, jodido y abusivo, se dice que es un chucha, expresión sintetizadora del carácter terrible que desde tiempo inmemorial atribuye el pueblo al órgano sexual femenino, al cual se lo imagina dentado y devorador. Los enchuchados podrÃan decir, juntamente con Weininger que el hombre tiene un pene, pero la vagina tiene una mujer.
Doctor: Marco Aurelio Denegri
Los mamÃferos de este orden son marsupiales muy antiguos (Cretácico), originarios de América que luego migraron a Australia a través del Antártico.
Las chuchas (zarigüeyas) son animales nocturnos, tienen los ojos grandes, las orejas desprovistas de pelo y el pulgar se opone al resto de los dedos, algunos de los cuales están unidos (didáctilo). El olfato es muy desarrollado.
Las crÃas de las chuchas nacen inmaduras, terminan de desarrollarse en la bolsa ventral (marsupio), donde se encuentran las mamas. El macho de la chucha tiene dos penes y la hembra tiene las dos vaginas correspondientes (vagina bicornada).
Este marsupial no tiene pómulos, carece del hueso cigomático, sus dientes son permanentes, no muda de dentición. Tiene 5/4 incisivos (poliprotodoncia) y el paladar posee cavidades.
Algunas especies son venenosas. Las chuchas son marsupiales gregarios, se pueden ver en grupos en los árboles como los Primates. Se hacen las muertas en caso de ser atacadas (possum).
En Colombia se pueden observar 30 especies de marsupiales, clasificadas en cuatro familias.